CROQUETAS DE JAMON sin gluten
- Carlos Arguiñano

- 26 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Una de las claves para unas croquetas perfectas es la textura de la masa. Si la masa te queda demasiado líquida, no dudes en añadir un poco más de harina sin gluten o puré de patatas instantáneo para espesarla.
INGREDIENTES :
Maicena
harina sin gluten
Jamón
Queso rallado
Puré de patatas instantáneo
Aceite
Cebolla
1/2 litro de leche
PREPARACIÓN
Comienza reservando medio vaso de leche, que usarás más tarde. En una sartén grande, calienta un poco de aceite y sofríe la cebolla troceada finamente hasta que esté dorada y tierna. Esto le dará un sabor profundo a la mezcla base de las croquetas. Es importante que la cebolla se dore bien, ya que esto potenciará el sabor de las croquetas.
Una vez que la cebolla esté dorada, añade el resto de la leche de forma gradual, removiendo constantemente para evitar que se formen grumos.
Cuando la mezcla comience a hervir, añade las dos cucharadas de puré de patatas instantáneo.
Deja que hierva a fuego lento durante unos 10 minutos. Esto ayudará a darle cuerpo y consistencia a la masa de las croquetas, haciendo que queden más cremosas en el interior.
A continuación, aparta la cazuela del fuego. En un vaso pequeño, diluye la maicena con la leche que habías reservado. Agrega esta mezcla poco a poco a la cazuela, removiendo constantemente. Esto le dará una textura espesa y suave a la mezcla.
Una vez que la mezcla tenga la textura deseada, añade el jamón troceado finamente y si quieres, el queso rallado. Remueve bien para que todo se integre.
Es importante que la mezcla repose y se enfríe antes de formar las croquetas. Cubre la sartén con un paño limpio o trasvasa la mezcla a un recipiente y déjala enfriar a temperatura ambiente durante al menos 1 hora. Si tienes prisa, puedes meterla en la nevera durante unos 30 minutos. Esto facilitará el proceso de moldeado.
Cuando la masa esté fría y firme, es hora de formar las croquetas. Utiliza tus manos o una cuchara para darles forma de croquetas alargadas o redondas, según prefieras. Una vez formadas, pásalas primero por harina sin gluten, luego por el huevo batido y finalmente, por pan rallado sin gluten o, si lo prefieres, por puré de patatas instantáneo pulverizado.
En una sartén amplia, calienta abundante aceite para freír. Es importante que el aceite esté bien caliente para conseguir una textura crujiente por fuera. Fríe las croquetas en pequeñas tandas para evitar que se peguen entre sí.
Cocina durante unos 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes. Después, colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.



Comentarios